martes, 18 de agosto de 2009

Los escritos de Obny

¡Y NO HAY LIBERTAD DE EXPRESIÓN!
Por: Obny Castillo P.
www.obnycastillo.blogspot.com
obny2554castillo@gmail.com

L
a guerra mediática en Venezuela contra el gobierno del presidente Hugo Chávez es con toda clase de mentiras, artimañas y cualquier cosa que le sirva a la oposición disociada salir de Chávez, y una de ellas es precisamente que ¡No hay libertad de expresión en Venezuela!. Pues bien, de todas las mentiras que meten ésta es la más estúpida e ilógica, basta con ver y oír la prensa escrita, audiovisual e Internet para ver como se denigra, ofenden, calumnian, mienten, aterran, disocian las 24 horas del día al presidente Chávez, al gobierno y al pueblo todo venezolano, es inaudito como en un país que “supuestamente” no hay libertad de expresión se puede hacer un “periodismo” de la forma que se hace en Venezuela, en Internet, en la radio, en la prensa escrita y en televisión es un ataque constante y el gobierno no ha metido el primer periodista preso, ni ha cerrado el primer medio por difamación, mentira o injuria aún.

Hoy entré en una pagina en la red, http://www.analitica.com/, y me hice esa exclamación ¡Y NO HAY LIBERTAD DE EXPRESIÓN! Solo con ver esta página uno dice ¡Que bolas tienen! Decir que en Venezuela no hay libertad de expresión es como decir que el océano Pacífico no tiene agua, o que en el polo Sur hay calor, algo así más o menos, en Venezuela hay delincuencia, sicarios, paramilitares colombianos y hay mucha más libertad de expresión, cosa que en la IV República de los adecos y copeyanos si era perseguida y censurada, hoy veo a un grupo pequeños de gaiteros del Zulia del lado de los medios disociadores protestando por el cese, por violación a la Ley, de la concesión a 34 medios de comunicación, pero ¿Se les olvidó a estos gaiteros la época de la IV República cuando por ejemplo el conjunto Barrio Obrero de Cabimas, solo por nombrar uno, tenia que vender sus disquitos de 45 RPM de “gaitas protesta” de contrabando y sin sello?, Ya que si eran cazados por la “ley” los ponían “verdes” de los coñazos que les daba la policía e iban de cabeza para una celda maloliente y mugrosa. ¿Se les olvidó a los periodistas disociadores viejos y jóvenes los cierres de emisoras, periódicos y hasta televisoras en la época de los adecos y copeyanos? ¿Se le olvidó a Poleo padre y a la Poleo hija, la Papo, la era adeca y de persecución en contra de la revista Z? ¡Coño! No lo creo, ellos y ellas saben muy bien que no ha habido un gobierno que respete más la libertad de expresión que en éste, los 40 años de los adecos y copeyanos, fueron 40 años de persecución, desaparecidos, tortura, asesinatos y presos a granel y los medios de comunicación tenían una “mordaza” del tamaño de una momia de la época egipcia, hoy no solamente hay libertad de expresión sino libertinaje al expresarse, Globovisión, Rctv internacional, El Nacional, El Universal, La Verdad, Tal Cual y pare usted de nombrar, mienten y tergiversan la noticia todos los días, es toda una campaña de terror y mentira que le inyectan al pueblo y al mundo entero en contra del gobierno y del presidente Chávez, hoy lo hacen contra la “Ley Orgánica de la Educación”, diciéndole a la sociedad venezolana cuanta mentira les parezca acompañado de los sectores privilegiados del pasado, como la cúpula de la iglesia católica entre otros, o el caso de las “7 Bases Militares gringas” en Colombia y la actitud guerrerista de Álvaro Uribe. Son mentiras tras mentiras y lamentablemente para algunos venezolanos y venezolanas les está afectando seriamente su salud mental y espiritual, la paz y el raciocinio se los están quitando por esa campaña mediática de ataque y terror de los medios de comunicación apátridas y lacayos que dicen que ¡No hay libertad de expresión en Venezuela!

Mi reflexión está dirigida a ese sector que está siendo manipulado y enfermado, no caigan en esa campaña de miedo y terror, lean la Ley de Educación, vean y analicen la situación real de amenaza por las instalación de la bases militares gringas en Colombia, instrúyanse más sobre los temas que los medios toman para enfermarlos mediáticamente, solo así podrán tener un conocimiento exacto del acontecer nacional e internacional.

Por eso digo…


¡Viva la Ley de Medios Alternativo Comunitarios!

¡Patria, socialismo o muerte!
¡Venceremos!

18 de agosto de 2009

domingo, 16 de agosto de 2009

MILICIA TERRITORIAL BOLIVARIANA ¡PRESENTE!
¡PATRIA, SOCIALISMO O MUERTE!
¡VENCEREMOS!
Por: Obny Castillo P.
www.obnycastillo.blogspot.com
obny2554castillo@gmail.com

Ese es el grito que se escuchó hoy en el “Batallón Combate Carache” de la Milicia Bolivariana de la costa oriental de lago de Maracaibo, hoy fue un día hermoso donde se compartió, práctico y aprendimos el manejo y uso del fusil liviano FAL, de 7,1Kgs con su carga, hoy aprendimos lo importante que somos para la Patria y eso gracias a la voluntad del comandante en jefe Hugo Chávez, de mi coronel Quintero y su equipo.

Capitanes, tenientes, sargentos, cabos, tropa, todos y todas dieron su conocimiento y experiencia militar para ayudar a que conociéramos el manejo de un FAL liviano para la defensa de la Patria, pero no solo fue un entrenamiento teórico/práctico, fue el mensaje didáctico claro y conciso que los sargentos Crespo, Chávez y Vilchez nos dieron a los milicianos y milicianas de Santa Rita en la marcha por el campo de entrenamiento sobre el Patriotismo y la importancia de la Milicia Bolivariana para la defensa de la soberanía del país así como la Disciplina, Obediencia y Subordinación que un miliciano debe tener ante sus superiores, empezando por el comandante en jefe Hugo Chávez, pero ante todo el compromiso y amor con la Patria del padre Simón Bolívar.

Ahora ¿están conscientes todos los venezolanos y venezolanas sobre esto?, creo que no, veo como desde el mismo Psuv las autoridades municipales, regionales y hasta nacionales parecieran que no lo supieran o no entendieran, las patrullas socialistas deben montarse ya en la conformación de las Patrullas Milicianas Territoriales, es una orden el comandante Chávez y pareciera que algunos y algunas dirigentes no lo acatan, se hacen los sordos y ciegos ante la necesidad urgente de conformar y sumarse a la Milicia Bolivariana, se hacen llamados desde el propio comandante y presidente Chávez y la asistencia es escuálida en algunos municipios, la formación ideológica en las patrullas es urgente, sin ella la conciencia revolucionaria es nula, de allí que las Patrullas Socialistas son fundamentales para la formación ideológica y patriota del pueblo.

Yo me sumé junto con mi hijo de apenas 17 años y 11 meses, él junto con un amigo de la misma edad me dieron una lección y gran satisfacción como padre que jamás podré olvidar, ellos comprenden lo que está en juego, su asistencia no fue por un mero jueguito de “guerra virtual”, ambos están claros y concientes de la situación con Estados Unidos y el vecino Colombia, no con sus pueblos, más si con sus gobiernos, ojala no haga falta salir a tomar un arma, pero si hay que hacerlo estamos preparados para empuñarla para la defensa de la Patria.

Por eso decimos…

¡Gracias comandante Chávez!

¡PATRIA, SOCIALISMO O MUERTE!
¡VENCEREMOS!

16 de agosto de 2009


jueves, 13 de agosto de 2009

Sobre la lucha anticapitalista y la "rebeldía" juvenil
El Capitalismo es depredador por excelencia, es inmoral por definición, no existen personas, sino consumidores-productores, no existe la naturaleza, sino los recursos naturales, las materias primas.

El Capitalismo es depredador por excelencia, sólo entiende de beneficio, es inmoral por definición, no existen personas, sino consumidores-productores, no existe la naturaleza, los ecosistemas, sino los recursos naturales, las materias primas. Todo el progreso, los avances tecnológicos, los inventos, la ciencia... es utilizado para ello, para aumentar, por un lado, su capacidad de integración, dominación, vigilancia y control de las mentes y cuerpos de las personas y de los pueblos y, por otro, para aumentar su capacidad de control, rentabilización y destrucción de la naturaleza y sus ecosistemas.
Atendiendo a los anuncios publicitarios, grandes empresas responsables de graves agresiones a la Madre Tierra como REPSOL o GAS NATURAL, se nos presentan casi como entidades conservacionistas, bancos y cajas de ahorros mediante sus obras sociales (eufemismo que esconde ventajosas inversiones que lavan su imagen y desgravan impuestos) parecen desprendidas, dadivosas, altruistas y solidarias oenegés; el Macdolars nos hace creer que se abastece de pequeños agricultores y ofrece productos naturales; el Ejercito es tan humanitario y enrrollao que nos invita a enrolarnos ahora que somos incapaces de distinguirlo de la Cruz Roja; la Cocacola parece agua bendita y la Revolución es la nueva hipoteca del banco de Santander... «seguirán estando con la gente, con toda la gente, la buena gente».
Su hegemonía es rotunda sobre la información de todo acontecimiento que se nos presenta para que, o lo interpretemos a su gusto o no lo podamos interpretar. Los telediarios nos espetan acontecimientos aislados, inconexos, que se nos muestran ininteligibles, y las claves para su comprensión no las enseñan en la escuela ni en la universidad, allí aprendemos verdades del tipo de que dos y dos son cuatro, que la Transición fue estupenda y ejemplar y el rey un menda cojonudo, que la Guerra Civil fue una contienda entre republicanos rojos y golpistas azules... y que deberíamos agradecerles que nos obsequien con esta maravillosa democracia por nuestra cara bonita, que sin haberlo sudado, sin esfuerzo siquiera, merezcamos vivir en el mejor y más libre de los mundos.
Antaño las personas éramos plenamente conscientes de nuestra posición social. Los esclavos tenían claro que lo eran, quién era su amo. Los proletarios sabían hasta qué punto eran explotados y conocían por quien, sabían perfectamente quien era su enemigo y no dudaban en enfrentarlo.
Hoy por hoy, tras la casi desaparición en estas latitudes del proletariado, en la acepción clásica del termino, cuando la mayoría de la clase productora ya no produce nada más que su propia perdición (teleoperadoras, seguratas, cajeras y reponedores de supermercados y centros comerciales, funcionarios, administrativos...), la conciencia de clase se ha perdido, evaporándose así la posibilidad de reconocer al enemigo y acometer contra él.
Hipnotizados y abducidos por la tele, la videoconsola, el fútbol, los culebrones, el móvil, las drogas, la estética... en suma, la Democracia, nos creemos libres. Libres para elegir entre Amena o Movistar, cocaína o éxtasis, pendiente en el ombligo o en la ceja, hipoteca a treinta o cuarenta años, votar a un valedor del capitalismo o a otro valedor del capitalismo, ver la uno o Telecinco, leer el País o el Mundo...; bajo una fachada de modernidad y progreso nuestras vidas son programadas y nuestra capacidad de decisión sobre ellas merma y se desintegra. Nace, crece, vota, consume... y muere, de cáncer, de vieja o de asco. Eso sí, calladitos y serviles, como dice el pánfilo del Melendi «caminando por la vida... intentando no hacer ruido, vestío con un sonrisa...»
Sin embargo, los que detentan el poder y sus cortesanos, sus mercenarios y rémoras que avanzan adheridos al tiburón para alimentarse de las piltrafas y despojos que sobran de la masacre, del banquete, tienen meridianamente claro el papel que desempeñan, la posición que ocupan y el beneficio que obtienen de este status quo. Los explotadores y ricos no sufren erosión alguna en su conciencia de clase, saben quien fue su enemigo y si algunos no lo perciben como tal es porque lo consideran vencido, totalmente derrotado, saborean su dulce y rotunda capitulación.
Hemos saltado de una consciente y forzosa esclavitud a una inconsciente y voluntaria servidumbre. Si la primera era trágica, la segunda es patética. Sin conciencia de clase no es posible acabar con las clases, sin conciencia de idiota no se puede dejar de hacer el idiota.
La rebeldía y las ansias de libertad y de justicia no tienen edad; surgen, fluyen, crecen y maduran a lo largo de toda la vida.
Porque fuimos catalogados como jóvenes rebeldes, radicales y nos lo creímos... Porque hemos participado y alimentado ambientes juveniles, pretendidamente revolucionarios y disidentes, y hemos visto cómo para la inmensa mayoría de sus integrantes prevalecen las formas sobre el fondo, que no existe. Lo superficial, la estética, la pose, el sentimiento de pertenencia a algo que no es nada, al menos nada diferente, nada transformador, es lo que prevalece; el creerse diferentes, críticos, al margen del sistema, cuando se participa de él igual que todo el mundo, son sólo palabras, sólo fachada.
La moda alternativa, radical o como se la quiera nominar, no es sino otra oferta del sistema que ha asimilado y recuperado desde la estética punk hasta el rock radical como otra mercancía más que ofrece para el consumo de jóvenes con supuestas inquietudes que inmersos al fin en este ambiente, en este gueto falsamente rebelde, se sienten diferentes y satisfechos, y creen cumplir así suficientemente con su tenue compromiso social.
Si nos detenemos en estas reflexiones es porque en su día caímos en su trampa y perdimos el tiempo dando importancia a lo que no la tiene realmente y porque, aunque sobra escribirlo, cada cual es libre de vestirse, peinarse y adornarse como le venga en gana, escuchar la música que le apetezca y consumir las drogas que le plazcan; esto no es más que eso, una decisión individual, unos gustos, unas presencias que carecen de toda trascendencia en el plano de las ideas, la ética, el compromiso, el conflicto social. A un opositor real, a un revolucionario, lo que le llama la atención y le seduce es leer, informarse, comprender... le interesa la acción, la estrategia, el buscar gente afín con quien comparta afinidades reales en estos términos, en este nivel. El resto de supuestos jóvenes rebeldes, los que sienten simpatía hacia los que visten como yo, fuman lo que yo, escuchan la música que yo... serán díscolos de boquilla, contestatarios de palique, revolucionarios de botellón, radicales de pacotilla y lo serán por poco tiempo, hasta que el paso de los años o de sus preferencias estéticas o musicales, por lo tanto, superfluas, les haga abandonar unos postulados que nunca lo fueron.
Con el mantenimiento de este gueto juvenil el sistema impide el desarrollo y la maduración del potencial revolucionario de muchos jóvenes que en él se pudre, se marchita o no llega ni a germinar, quedando todo en locura de juventud y reforzando un sistema que ofrece así su cara más amable, aparentando permitirlo todo y regalarnos todo tipo de libertades. A quienes osan rebasar la línea, salirse de esta representación teatral que ofrece, primero, el gueto a sí mismo para autoalimentarse y recrearse en su autocomplacencia y, después, al resto de la sociedad para recalcar su «somos tan diferentes y auténticos que se nos ve a simple vista”; es decir, los que pasen al enfrentamiento real con el enemigo, dejaran de ser considerados como simpáticos punkis, curiosos rastas, muchachas más o menos estrafalarias o consentidos ocupasbil y serán tratados como enemigos reales, tachados de exaltados y considerados violentos y antidemocráticos terroristas.
Quienes no somos tan jóvenes y sabemos que la rebeldía frente a lo injusto, frente al poder, no es un atributo o cualidad juvenil, no nos acomplejamos ni nos avergonzamos, más bien nos enorgullecemos de no pasar por el aro, de no comulgar con ruedas de molino, de no integrar el rebaño. Nunca es tarde si la dicha es buena y las que así pensamos hemos de buscar el conocernos, relacionarnos y actuar juntas en base a nuestro compromiso, interés y criterio, al margen de nuestra edad, de modas, de oficios... conjurando así el divide y vencerás que tan eficientemente aplica el poder.
Necesitamos recuperar nuestra identidad, nuestro orgullo, nuestra dignidad, y establecer un compromiso con nuestros iguales que nos permita enfrentarnos a quienes verdaderamente limitan y degradan nuestras vidas.
...Porque para hacer frente a este hatajo de malnacidos tan solo estamos nosotras.

martes, 11 de agosto de 2009

Hermanos y hermanas de Suramérica
Carta del presidente Chávez a mandatarios de Unasur
Quito, Ecuador
10 de Ago.
En el marco de la Unasur desde Quito, Ecuador. En nombre del espíritu de Libertad y Justicia de esta suprema época de grandeza que nos convoca en este luminoso presente, quiero extenderles a todos y todas mi más sincero y fraterno saludo.
Comenzaré recordando que el 10 de agosto de 1809 fue pronunciado por el valeroso pueblo ecuatoriano, el Primer Grito de su anhelada Independencia en Quito. La misma ciudad en la que hoy, a 200 años de emprendido nuestro incesante proceso de Independencia, nos hemos reunido en razón de responder a un compromiso ineludible y una esperanza concreta: honrar el esfuerzo de toda una generación de libertadores que trazó el camino de las nuevas repúblicas de Nuestra América.
A la luz y sombra de este germen libertario, esparcido por nuestros predecesores en estas imponentes tierras de la Abya Yala, se reanimó la idea de la unión de repúblicas, planteada por el Libertador durante toda su vida política.
El mismo Bolívar que nos dejara estas premonitorias palabras el 6 de septiembre de 1815, en su Carta de Jamaica, la cual fue dirigida en respuesta al ciudadano Henry Cullen, un súbdito británico residenciado en Falmouth; como una grandiosa bitácora ideológica que por oportuna y verdadera, me permito incluir en estas líneas: “Seguramente la unión es la que nos falta para completar la obra de nuestra regeneración”.
Sin embargo, nuestra división no es extraña, porque tal es el distintivo de las guerras civiles formadas generalmente entre dos partidos: conservadores y reformadores. Los primeros son, por lo común, más numerosos, porque el imperio de la costumbre produce el efecto de la obediencia a las potestades establecidas; los últimos son siempre menos numerosos aunque más vehementes e ilustrados. De este modo la masa física se equilibra con la fuerza moral, y la contienda se prolonga siendo sus resultados muy inciertos. Por fortuna, entre nosotros, la masa ha seguido a la inteligencia.
Revelaba el Padre Bolívar una de sus grandes angustias: ver unidas a las naciones todas de nuestro ancho y largo continente en la Patria Grande. El espíritu de la nación de Colombia se expresó por vez primera en la Angostura bañada por nuestro indómito Orinoco, allá en el año de 1819. Surgida de los sueños de Miranda, Colombia fue hecha realidad por nuestro Bolívar aquel año, y aunque fue desmembrada, su ánimo, hoy más que nunca, debe expresarse para darnos constancia de que nunca se perderá. Nuestra Unión era para Bolívar un pródigo fin, al que se llegaría únicamente a través de efectos sensibles y esfuerzos bien dirigidos.
Y hoy —a 200 años de aquella enorme gesta histórica— el nacimiento de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), es la fiel muestra de que el proceso de liberación de nuestras naciones continúa imponiéndose con más vigor que nunca. Sin embargo, y trayendo al presente toda esta síntesis histórica, debo decir con absoluta desazón que la unión y la independencia de nuestros países constituye una amenaza para quienes aspiran seguir controlando nuestras riquezas naturales, nuestras economías y nuestra voluntad política, es decir, nuestra soberanía.
Es evidente que ante los avances progresistas y democráticos en nuestro continente, el imperio norteamericano —que en los últimos cien años ejerció su hegemonía sobre la vida de nuestras repúblicas— ha iniciado una contraofensiva antihistórica y retrógrada con el propósito de revertir la unión, la soberanía y la democracia en nuestro continente, e imponer la restauración de la dominación imperial en todos los ámbitos de la vida de nuestras sociedades.
En este sentido, compartimos la visión de muchos en Latinoamérica y el mundo: esta contraofensiva se inició el 28 de junio de este año, con el perverso golpe de Estado cometido en la hermana Patria hondureña.
Dicen los militares golpistas de Honduras, y los poderosos voceros conservadores de Washington, que esta operación contra el presidente Zelaya fue una maniobra pensada en función de destruir la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA). Una alianza que es un proyecto de paz, de justicia social, de unión solidaria, de democracia participativa con y para las mayorías de nuestros países; y a la vez es un proyecto independentista guiado por liderazgos legítimos de los humildes de hoy.
Este infame golpe ha sido respondido dignamente por el pueblo hondureño, enfrentando la represión y demostrando que son dignos herederos del heroico Morazán que, pasados 200 años, aún vigila.
Por ello, en función de la unidad que nos ha convocado desde siempre, y también siguiendo los acontecimientos de estos últimos tiempos, me permito hacerles un llamado de atención. Compañeros y compañeras: desde mi Gobierno estamos real y profundamente preocupados por la situación de tensión con la hermana República de Colombia, frente a la instalación de al menos siete bases militares norteamericanas en ese entrañable y hermano territorio suramericano.
Queremos denunciar, aquí y ahora, que este hecho es parte de un plan político y militar orquestado para acabar con el proyecto de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), además de ser la más grande amenaza en este momento histórico para las infinitas riquezas que yacen en nuestro continente, esto es: el oro negro, nuestro petróleo; el oro azul, las grandes reservas acuíferas; el oro verde, nuestra Amazonía.
En los últimos años hemos denunciado un acoso permanente contra nuestro país y nuestra Revolución Bolivariana, por parte de las élites que dirigen el imperio estadounidense. Nuestro pueblo ha derrotado —ante el asombro de la opinión internacional— golpes de Estado, saboteos económicos y la embestida de un descarnado terrorismo mediático de alcance nacional e internacional.
Hermanos y hermanas de Suramérica: la justificación política y mediática del Gobierno de Colombia y los jefes de estas bases militares, son una amenaza concreta a la paz, la independencia y los derechos del pueblo de Venezuela.
En los últimos días, hemos recibido las manifestaciones de preocupación y de solidaridad de los pueblos y gobiernos del continente; así como también de un importante sector de la sociedad colombiana. Creen quienes nos amenazan que pueden detener el curso de la nueva y heroica historia que hoy escribimos en paz. “Hacernos respetables es la garantía indestructible de vuestros afanes ulteriores por conservarles”, dijo José Gervasio Artigas.
Pero así como hace 200 años nuestros pueblos hicieron retroceder el decadente imperio español, hoy contamos con superiores condiciones morales y políticas para neutralizar a estos sectores guerreristas y así garantizar que nuestro continente sea una tierra de paz, sin amenaza militar.
Sería un error grave pensar que la amenaza es sólo contra Venezuela; va dirigida a todos los países del sur del continente, sentencia el compañero Fidel en sus reflexiones tituladas 'Siete puñales en el corazón de América'.
Geopolíticamente estamos al sur de la hegemonía, y es una realidad que, trascendiendo la tendencia política de los gobiernos del mundo, el problema de la guerra concierne a la humanidad entera. Nunca nuestras angustias han sido secretas, y de esa verdad eterna dio muestra el Apóstol de América, José Martí, al dejar en 1884, para éste nuestro tiempo, una incógnita vigente: “¿Qué somos, General (Máximo Gómez)' ¿Los servidores heroicos y modestos de una idea que nos calienta el corazón, los amigos leales de un pueblo en desventura, o los caudillos valientes y afortunados que con el látigo en la mano y la espuela en el tacón se disponen a llevar la guerra a un pueblo, para enseñorearse después de él'”.
No podemos ocultar el clamor de todo el pueblo colombiano y su deseo de alcanzar la paz en su país. Siete décadas de guerras al interior de Colombia sólo hallarán resolución en una salida política y negociada que respete las garantías y goce del respaldo de toda Suramérica.
El pueblo de Colombia tiene derecho a la paz. No puede pretender una élite servil, cuyo negocio es la guerra en el hermano país, expandir e imponer su conflicto armado con la pretensión de estigmatizar y desestabilizar a los movimientos progresistas y revolucionarios que de manera legítima, democrática y pacífica avanzamos con los sueños y banderas de los libertadores, a cumplir las tareas aún pendientes de unión, justicia e independencia.
No creemos en una sociedad carente de conflictos, eso sería una entelequia, pero entendemos que estamos llamados a asumir mejores conflictos, a reconocerlos y contenerlos, a vivir no a pesar de ellos, sino productiva e inteligentemente con ellos. Sólo un pueblo escéptico, maduro para el conflicto, es un pueblo maduro para la paz, parafraseando a nuestro hermano colombiano Estanislao Zuleta. Y si queremos una paz verdadera, debemos responder a tiempo con claridad y valentía a las necesidades más sentidas de nuestros pueblos.
Llegó la hora de Suramérica, la hora de Unasur. Confiamos en la capacidad política de nuestra naciente unión para enfrentar en la actualidad esta amenaza, que compromete el porvenir de nuestras repúblicas, el porvenir de nuestros pueblos y el porvenir de toda la humanidad.
Sigamos, pues, compañeras y compañeros la máxima de Bolívar, constituyamos ese gran Pacto Americano “que formando de todas nuestras repúblicas un cuerpo político, presente la América al mundo con un aspecto de majestad y grandeza sin ejemplo en las naciones antiguas. La América así unida, si el cielo nos concede este deseado voto, podrá llamarse la reina de las naciones y la madre de las repúblicas”.

Fraternalmente,
Hugo Chávez Frías

domingo, 9 de agosto de 2009

Los escritos de Obny
“LA SABIDURIA NECESARIA PARA SER UN BUEN MANDATARIO”
Por: Obny Castillo P.
www.obnycastillo.blogspot.com
obny2554castillo@gmail.com

Es difícil entender muchas veces cuando el presidente Chávez hace o dice algo, veo hoy como en Aporrea y en otros medios de comunicación de la red le caen algunos “analistas populares” en cayapa al comandante y presidente Chávez por haber tomado la decisión de enviar de nuevo al Embajador venezolano a Bogota, algunos hasta “entienden a Lina”, como dijo alguno, por la actitud del comandante, mi reflexión no es para criticar esas opiniones, opiniones valederas todas por más, pero si es para ver desde otra óptica política, diplomática y militar la acción y decisión del comandante Chávez.
Para empezar el análisis de la crisis Colombo-Venezolana por las 7 bases militares gringas en Colombia y la estrategia del Comandante es necesario hacerse una pregunta; ¿A quien le conviene una guerra entre Colombia y Venezuela?, desde esa interrogante debemos empezar a preparar nuestra análisis, opinión y conclusión, seguro que todas y todos coincidimos que es a los Estados Unidos, sus Halcones y a los Perros de la guerra, seguros concordamos que es a la derecha americana y europea, al tener esa verdad podremos entonces sentarnos a pensar que acciones debería tomar Venezuela y el presidente y comandante en jefe Hugo Chávez Frías para enfrentar esta amenaza de guerra real.
La guerra como tal no es un juego de niños y niñas, ella es trágica para los pueblos, ella no termia con el último tiro, las heridas físicas y emocionales que quedan en los pueblos no se curan muy fáciles, solo el tiempo es capas de hacerlo y eso no sucede todas las veces, es por esto que un mandatario, estadista y comandante en jefe de la Fuerza Armada de un país debe ser muy cauto, astutos, inteligente, prudente y sabio a la hora de dar y hacer una acción política, diplomática o militar, es allí donde la sabiduría es el arma más importante que debe tener el Jefe o cabeza de Gobierno.
La situación es peligrosa, la acción temeraria y agresiva de Uribe y de los Estados Unidos es una amenaza y provocación contra los gobiernos de la región, pero en especial contra Venezuela y su presidente Hugo Chávez, el golpe militar en Honduras apoyado por los EE.UU, y la instalación de nuevas bases militares en Colombia son dos actos de provocación contra el ALBA y toda Latinoamérica y Suramérica, y en especial contra Venezuela, es por eso que igual que cuando el “Caldas y la crisis del Golfo de Venezuela”, tenemos que ser duros pero inteligentes, no debemos caer en el “juego” de los gringos y sus halcones, el juego de caernos a tiros, Uribe y Colombia es solo un peón que utilizan los EE.UU para ese juego provocativo, el comandante sabe que es así, su protesta dura y diplomática al congelar las relaciones, suspender las importaciones y traer al embajador de Venezuela fue una jugada, el retorno del mismo, es otra jugada, con esa los gringos, Uribe y la derecha colombiana y venezolana están pensando, “¡Coño! no cayó Chávez en la trampa”. La jugada de recibir a Samper y un grupo de colombianos y colombianas por la paz es una jugada política, diplomática y militar que tumba la matriz de que los venezolanos y colombianos nos odiamos, son jugadas que nuestro Presidente y Comandante está dando en el ajedrez político, diplomático y militar de la crisis Colombo/Venezolana, es difícil de entender pero las jugadas en la diplomacia igual que en el ajedrez muchas veces no las ve el enemigo o contrincante en el tablero militar.
En lo particular estoy con el comandante Chávez en todo lo que haga y decida, reconozco que a veces no comparto una acción o decisión de él, pero el tiempo termina dándole la razón, es por eso que ¡doy todo mi apoyo moral, político y militar! si es necesario desde el PSUV como militante y desde las Milicias Militares Bolivarianas junto con la Patrulla Socialista a todo lo que la Patria y Usted mi comandante nos necesite, ¡yo confío en Usted!

Por eso digo…

Sí a la Patria
Sí a la Libertad
Sí a la Independencia

“Soldados, vais a completar la obra más grande que el cielo ha podido encargar a los hombres, la de salvar al mundo entero de la esclavitud”

Simón Bolívar

¡Patria, socialismo o muerte!
¡Venceremos!

09 de agosto de 2009

viernes, 7 de agosto de 2009

La mentira al servicio del imperio
Por Fidel Castro

La Reuters encabezó ayer la lista de las agencias internacionales de noticias que presentan a Pedro Miret y a Osmany Cienfuegos como figuras históricas destituidas por Raúl Castro.
Le sigue en orden la EFE, que textualmente afirma: "fueron destituidos como Vicepresidentes del Consejo de Ministros el pasado 2 de marzo". El pretexto para esta intriga, ampliamente divulgada en el mundo, fue la publicación en la Gaceta Oficial, el día 24 de marzo, del decreto sobre la reestructuración del Consejo de Ministros del Gobierno de Cuba, aprobado el día 2 de este mes.
Pedro Miret es un magnífico compañero, con grandes méritos históricos al que todos respetamos y por el que siento gran afecto. Hace varios años, por razones de salud, no puede ocupar cargo alguno. La lenta instalación de su enfermedad dio lugar al cese progresivo de su actividad política. No es justo presentarlo como un "destituido", sin consideración alguna. Osmany Cienfuegos, hermano de Camilo, realizó importantes tareas, no sólo como Vicepresidente del Consejo de Ministros, sino también como miembro del Partido o cumpliendo instrucciones mías cuando era Comandante en Jefe. Fue siempre y es revolucionario. Sus funciones fueron cesando progresivamente, desde mucho antes de que yo enfermara. Ya no ejercía como Vicepresidente del Consejo de Ministros. El compañero Raúl Castro, presidente del Consejo de Estado, no tiene responsabilidad alguna en esto. Se trataba, en ambos casos, de trámites simplemente legales.
Reuters y EFE son dos de las agencias occidentales más cercanas a la política imperialista de Estados Unidos. La segunda a veces se comporta peor, aunque es mucho menos importante que la primera.
Haciendo uso de una técnica habitual, EFE toma las palabras de Joaquín Roy, director del Centro de la Unión Europea, de Miami, para publicar en otro cable del 24 de marzo, lo siguiente: "Se ha redescubierto a España como país clave en ciertas regiones del mundo de interés para Estados Unidos como América Latina y en particular, en dos países: Cuba y Venezuela".
De inmediato EFE añade: "El experto consideró que el mayor interés de Estados Unidos, más que presionar para la apertura, los cambios, etcétera, es la estabilidad en la isla".
"Desde hace años, explicó, los estudios de las agencias de seguridad estadounidenses no señalan a Cuba como una amenaza militar, sino que permanecen atentos al desarrollo de cambios para evitar que las eventuales fricciones internas puedan desestabilizar la región."
"A Estados Unidos no le interesa que el resultado de la apertura sea una guerra civil en Cuba."
"La Unión Europea y España, según Roy, no tienen inconveniente en trabajar conjuntamente con Estados Unidos pero, 'con cautela' para que no se dé a entender o se les acuse desde Cuba, de que siguen la guía de Washington".
Más claro ni el agua: las ideas del viejo imperio español en muletas, tratando de ayudar al corrupto, tambaleante y genocida imperio yanqui..
Nada han aprendido la superpotencia de Estados Unidos y la minipotencia española de la heroica resistencia de Cuba a lo largo de más de medio siglo.
25 de marzo de 2009

miércoles, 5 de agosto de 2009

Fidel Castro:
Bases militares en Colombia son siete puñales en el corazón de América
05/08/09
El líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, se refirió este miércoles a la instalación de bases militares estadounidenses en territorio colombiano, y aseguró que no sólo son una amenaza para Venezuela, sino que "va dirigida a todos los países del Sur del continente. Ninguno podrá eludir el tema y así lo han declarado varios de ellos".En su artículo intitulado "Siete puñales en el corazón de América", el compañero Fidel expresó: "No se arma Venezuela contra el pueblo hermano de Colombia, se arma contra el imperio, que intentó derrocarlo ya y hoy pretende instalar en las proximidades de la frontera venezolana sus armas sofisticadas".A continuación, teleSUR transmíte el texto íntegro de la reflexión:Siete puñales en el corazón de AméricaLeo y releo datos y artículos elaborados por personalidades inteligentes, conocidas o poco conocidas, que escriben en diversos medios y toman la información de fuentes no cuestionadas por nadie.Los pueblos que habitan el planeta, en todas partes, corren riesgos económicos, ambientales y bélicos, derivados de la política de Estados Unidos, pero en ninguna otra región de la tierra se ven amenazados por tan graves problemas como sus vecinos, los pueblos ubicados en este continente al Sur de ese país hegemónico.La presencia de tan poderoso imperio, que en todos los continentes y océanos dispone de bases militares, portaaviones y submarinos nucleares, buques de guerra modernos y aviones de combate sofisticados, portadores de todo tipo de armas, cientos de miles de soldados, cuyo gobierno reclama para ellos impunidad absoluta, constituye el más importante dolor de cabeza de cualquier gobierno, sea de izquierda, centro o derecha, aliado o no de Estados Unidos.El problema, para los que somos vecinos suyos, no es que allí se hable otro idioma y sea una nación diferente. Hay norteamericanos de todos los colores y todos los orígenes. Son personas iguales que nosotros y capaces de cualquier sentimiento en un sentido u otro. Lo dramático es el sistema que allí se ha desarrollado e impuesto a todos. Tal sistema no es nuevo en cuanto al uso de la fuerza y los métodos de dominio que han prevalecido a lo largo de la historia. Lo nuevo es la época que vivimos. Abordar el asunto desde puntos de vista tradicionales es un error y no ayuda a nadie. Leer y conocer lo que piensan los defensores del sistema ilustra mucho, porque significa estar conscientes de la naturaleza de un sistema que se apoya en la constante apelación al egoísmo y los instintos más primarios de las personas.De no existir la convicción del valor de la conciencia, y su capacidad de prevalecer sobre los instintos, no se podría expresar siquiera la esperanza de cambio en cualquier período de la brevísima historia del hombre. Tampoco podrían comprenderse los terribles obstáculos que se levantan para los diferentes líderes políticos en las naciones latinoamericanas o iberoamericanas del hemisferio. En último término, los pueblos que vivían en esta área del planeta desde hace decenas de miles de años, hasta el famoso descubrimiento de América, no tenían nada de latinos, de ibéricos o de europeos; sus rasgos eran más parecidos a los asiáticos, de donde procedieron sus antepasados. Hoy los vemos en los rostros de los indios de México, Centroamérica, Venezuela, Colombia, Ecuador, Brasil, Perú, Bolivia, Paraguay y Chile, un país donde los araucanos escribieron páginas imborrables. En determinadas zonas de Canadá y en Alaska conservan sus raíces indígenas con toda la pureza posible. Pero en el territorio principal de Estados Unidos, gran parte de los antiguos pobladores fueron exterminados por los conquistadores blancos.Como conoce todo el mundo, millones de africanos fueron arrancados de sus tierras para trabajar como esclavos en este hemisferio. En algunas naciones como Haití y gran parte de las islas del Caribe, sus descendientes constituyen la mayoría de la población. En otros países forman amplios sectores. En Estados Unidos los descendientes de africanos constituyen decenas de millones de ciudadanos que, como norma, son los más pobres y discriminados.A lo largo de siglos esa nación reclamó derechos privilegiados sobre nuestro continente. En los años de Martí trató de imponer una moneda única basada en el oro, un metal cuyo valor ha sido el más constante a lo largo de la historia. El comercio internacional, por lo general, se basaba en él. Hoy ni siquiera eso. Desde los años de Nixon, el comercio mundial se instrumentó con el billete de papel impreso por Estados Unidos: el dólar, una divisa que hoy vale alrededor de 27 veces menos que en los inicios de la década del 70, una de las tantas formas de dominar y estafar al resto del mundo. Hoy, sin embargo, otras divisas están sustituyendo al dólar en el comercio internacional y en las reservas de monedas convertibles.Si por un lado las divisas del imperio se devalúan, en cambio sus reservas de fuerzas militares crecen. La ciencia y la tecnología más moderna, monopolizada por la superpotencia, han sido derivadas en grado considerable hacia el desarrollo de las armas. Actualmente no se habla solo de miles de proyectiles nucleares, o del poder destructivo moderno de las armas convencionales; se habla de aviones sin pilotos, tripulados por autómatas. No se trata de simple fantasía. Ya están siendo usadas algunas naves aéreas de ese tipo en Afganistán y otros puntos. Informes recientes señalan que en un futuro relativamente próximo, en el 2020, mucho antes de que el casquete de la Antártida se derrita, el imperio, entre sus 2 500 aviones de guerra, proyecta disponer de 1 100 aviones de combate F-35 y F-22, en sus versiones de caza y bombarderos de la quinta generación. Para tener una idea de ese potencial, baste decir que los que disponen en la base de Soto Cano, en Honduras, para el entrenamiento de pilotos de ese país son F-5; los que suministraron a las fuerzas aéreas de Venezuela antes de Chávez, a Chile y otros países, eran pequeñas escuadrillas de F-16.Más importante todavía, el imperio proyecta que en el transcurso de 30 años todos los aviones de combate de Estados Unidos, desde los cazas hasta los bombarderos pesados y los aviones cisterna, serán tripulados por robots.Ese poderío militar no es una necesidad del mundo, es una necesidad del sistema económico que el imperio le impone al mundo.Cualquiera puede comprender que si los autómatas pueden sustituir a los pilotos de combate, también pueden sustituir a los obreros en muchas fábricas. Los acuerdos de libre comercio que el imperio trata de imponer a los países de este hemisferio implican que sus trabajadores tendrán que competir con la tecnología avanzada y los robots de la industria yanki.Los robots no hacen huelgas, son obedientes y disciplinados. Hemos visto por la televisión máquinas que recogen las manzanas y otras frutas. La pregunta cabe hacerla también a los trabajadores norteamericanos ¿Dónde estarán los puestos de trabajo? ¿Cuál es el futuro que el capitalismo sin fronteras, en su fase avanzada del desarrollo, asigna a los ciudadanos?A la luz de esta y otras realidades, los gobernantes de los países de UNASUR, MERCOSUR, Grupo de Río y otros, no pueden dejar de analizar la justísima pregunta venezolana ¿Qué sentido tienen las bases militares y navales que Estados Unidos quiere establecer alrededor de Venezuela y en el corazón de Suramérica? Recuerdo que hace varios años, cuando entre Colombia y Venezuela, dos naciones hermanadas por la geografía y por la historia, las relaciones se volvieron peligrosamente tensas, Cuba promovió calladamente importantes pasos de paz entre ambos países. Nunca los cubanos estimularemos la guerra entre países hermanos. La experiencia histórica, el destino manifiesto proclamado y aplicado por Estados Unidos, y la endeblez de las acusaciones contra Venezuela de suministrar armas a las FARC, asociadas a las negociaciones con el propósito de conceder siete puntos de su territorio para uso aéreo y naval de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, obligan ineludiblemente a Venezuela a invertir en armas, recursos que podían emplearse en la economía, los programas sociales y la cooperación con otros países del área con menos desarrollo y recursos. No se arma Venezuela contra el pueblo hermano de Colombia, se arma contra el imperio, que intentó derrocarlo ya y hoy pretende instalar en las proximidades de la frontera venezolana sus armas sofisticadas.Sería un error grave pensar que la amenaza es solo contra Venezuela; va dirigida a todos los países del Sur del continente. Ninguno podrá eludir el tema y así lo han declarado varios de ellos.Las generaciones presentes y futuras juzgarán a sus líderes por la conducta que adopten en este momento. No se trata solo de Estados Unidos, sino de Estados Unidos y el sistema. ¿Qué ofrece? ¿Qué busca?Ofrece el ALCA, es decir, la ruina anticipada de todos nuestros países, libre tránsito de bienes y de capital, pero no libre tránsito de personas. Experimentan ahora el temor de que la sociedad opulenta y consumista sea inundada de latinos pobres, indios, negros y mulatos o blancos sin empleo en sus propios países. Devuelven a todos los que cometen faltas o sobran. Los matan muchas veces antes de entrar, o los retornan como rebaños cuando no los necesitan; 12 millones de inmigrantes latinoamericanos o caribeños son ilegales en Estados Unidos. Una nueva economía ha surgido en nuestros países, especialmente los más pequeños y pobres: la de las remesas. Cuando hay crisis, ésta golpea sobre todo a los inmigrantes y a sus familiares. Padres e hijos son cruelmente separados a veces para siempre. Si el inmigrante está en edad militar, le otorgan la posibilidad de enrolarse para combatir a miles de kilómetros de distancia, "en nombre de la libertad y la democracia". Al regreso, si no mueren, les conceden el derecho a ser ciudadanos de Estados Unidos. Como están bien entrenados les ofrecen la posibilidad de contratarlos no como soldados oficiales, pero sí como civiles soldados de las empresas privadas que prestan servicios en las guerras imperiales de conquista.Existen otros gravísimos peligros. Constantemente llegan noticias de los emigrantes mexicanos y de otros países de nuestra área que mueren intentando cruzar la actual frontera de México y Estados Unidos. La cuota de víctimas cada año supera con creces la totalidad de los que perdieron la vida en los casi 28 años de existencia del famoso muro de Berlín.Lo más increíble todavía es que apenas circula por el mundo la noticia de una guerra que cuesta en este momento miles de vidas por año. Han muerto ya, en el 2009, más mexicanos que los soldados norteamericanos que murieron en la guerra de Bush contra Irak a lo largo de toda su administración.La guerra en México ha sido desatada a causa del mayor mercado de drogas que existe en el mundo: el de Estados Unidos. Pero dentro de su territorio no existe una guerra entre la policía y las fuerzas armadas de Estados Unidos luchando contra los narcotraficantes. La guerra ha sido exportada a México y Centroamérica, pero especialmente al país azteca, más cercano al territorio de Estados Unidos. Las imágenes que se divulgan por la televisión, de cadáveres amontonados y las noticias que llegan de personas asesinadas en los propios salones de cirugía donde intentaban salvarles la vida, son horribles. Ninguna de esas imágenes procede de territorio norteamericano.Tal ola de violencia y sangre se extiende en mayor o menor grado por los países de Suramérica. ¿De dónde proviene el dinero sino del infinito manantial que emerge del mercado norteamericano? A su vez, el consumo tiende también a extenderse a los demás países del área, causando más víctimas y más daño directo o indirecto que el SIDA, el paludismo y otras enfermedades juntas.Los planes imperiales de dominación van precedidos de enormes sumas asignadas a las tareas de mentir y desinformar a la opinión pública. Cuentan para ello con la total complicidad de la oligarquía, la burguesía, la derecha intelectual y los medios masivos de divulgación.Son expertos en divulgar los errores y las contradicciones de los políticos.La suerte de la humanidad no debe quedar en manos de robots convertidos en personas o de personas convertidas en robots.En el año 2010, el gobierno de Estados Unidos empleará 2 200 millones de dólares a través del Departamento de Estado y la USAID para promover su política, 12% más que los recibidos por el gobierno de Bush el último año de su mandato. De ellos, casi 450 millones se destinarán a demostrar que la tiranía impuesta al mundo significa democracia y respeto a los derechos humanos.Apelan constantemente al instinto y al egoísmo de los seres humanos; desprecian el valor de la educación y la conciencia. Es evidente la resistencia demostrada por el pueblo cubano a lo largo de 50 años. Resistir es el arma a la que no pueden renunciar jamás los pueblos; los puertorriqueños lograron parar las maniobras militares en Vieques, situándose en el polígono de tiro.La patria de Bolívar es hoy el país que más les preocupa, por su papel histórico en las luchas por la independencia de los pueblos de América. Los cubanos que prestan allí sus servicios como especialistas en la salud, educadores, profesores de educación física y deportes, informática, técnicos agrícola, y otra áreas, deben darlo todo en el cumplimiento de sus deberes internacionalistas, para demostrar que los pueblos pueden resistir y ser portadores de los principios más sagrados de la sociedad humana. De lo contrario el imperio destruirá la civilización y la propia especie.
Fidel Castro Ruz
Agosto 5 de 2009